Cómo forrar libros de texto de forma sencilla

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Llega septiembre y con él la emocionante vuelta al cole para todos los estudiantes. Comienza un nuevo curso donde tendrán que utilizarse libro sy libretas nuevos. Bien, sabemos que estamos expuestos a utilizar materiales y herramientas que pueden deteriorar los libros por salpicaduras o manchas. Por ello vamos a proponer una manualidad fácil de realizar para forrar los libros de texto.

Como cada año nos proponemos a hacerlo, pero tardando poco, sin estropear nada y sin que queden arrugas ¿Seremos capaces? Si seguimos estos consejos sí!

Materiales a utilizar:

  • Forro transparente de plástico
  • Cinta adhesiva
  • Tijeras

El primero de los pasos, que normalmente tendemos a olvidarlo, es limpiar la tapa y contratapa del libro. Así eliminaremos todo tipo de residuos que puedan afectar a posteriori al pegado de nuestro forro. Estas partículas olvidadas también pueden hacer que con el paso del tiempo se produzcan grietas y acabe por romperse el plástico.

Tras esto lo primero que debemos hacer es realizar dos cortes paralelos en nuestro plástico, en la parte superior e inferior. Tienen que ser precisamente en el centro para que coincida con el lomo del libro. Así conseguiremos dos pestañas.

Después colocaremos el libro encima del forro transparente y cortaremos la parte precisa y necesaria para las tapas y sus respectivas dobleces.

Doblaremos las pestañas, tanto en la parte superior como inferior, hacía dentro, para que el resultado sea del mismo tamaño que la altura del libro. Tendremos una gran ayuda en la electricidad estática, ya que nos ayudará a conservar dichos dobladillos.

El siguiente paso es dar la vuelta al libro y teniendo fijada la primera solapa tensaremos el plástico para evitar arrugas al final del proceso. Nos fijaremos de que el libro siga alineado y coincidiendo el lomo en la parte central del forro.

Es recomendable cortar unas cuantas tiras de cinta adhesiva y colocarlas en el filo de superficies que no tengan porosidad, así tendremos más comodidad a la hora de tener que cogerlas.

Seguimos con el proceso y encajamos la otra mitad del plástico en la parte superior del libro, fijándonos siempre de que no hayan arrugas en las solapas principales.

Teniendo ya las solapas principales fijadas totalmente, realizaremos lo mismo con las solapas menores donde hallaremos dos por tapa, en la parte superior e inferior. La mejor de las maneras es doblar las esquinas.

Una vez fijado todo comenzaremos a pegar el plástico. Doblaremos hacía dentro la solapa situada en el borde al lado donde se abren las hojas. La fijamos por dentro a la tapa con un par de tiras adhesivas.

Un paso fundamental que hará que el plástico acabe por ajustarse al libro es colocar encima del mismo un peso uniforme durante un tiempo determinado.

Las cuatro solapas deben ir fijadas al libro por cinta adhesiva, otorgando una pequeña tensión al plástico para evitar arrugas.

De esta manera tan fácil podremos forrar los libros y los preservaremos para el futuro.

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